La nota
3 de la mañana, apenas me queda un día para hacer mi segundo examen y aqui me tenéis.
He decidido escribir este post porque hoy me he pegado todo el día estudiando y en los descansos, me he puesto a mirar blogs de gente desconocida cuyos links estaban en blogs conocidos. Reconozco que lo hago bastante a menudo y es que resulta divertido y muy interesante cuando no tienes nada mejor que hacer. Conoces nuevos estilos de vida, culturas, sitios, viajes, y un sin fin de aventuras;
y lo más curioso y sorprendente es que al leer esos posts, en muchos de ellos te sientes identificado, ya que lo que cuentan también te ha pasado a ti o has tenido a alguien que ha pasado por lo mismo, o han hecho un viaje que ya hiciste, harás o quieras hacer,…me llena leer todos estos diarios públicos y espero que a vosotros os pase lo mismo.
Uno de los escritos que he encontrado por aqui es uno que se titula “La nota“, creo que todos nos deberíamos identificar con lo escrito ya que seguro que a todos nos ha ocurrido una cosa asi.
Uno de los defectos de los humanos es guardar cosas en sitios poco apropiados por miedo a perderlas, o porque pensamos que algún día las necesitaremos, o simplemente por cariño, o por recuerdo o por sabe Dios qué. Sabemos que muchas de ellas son inservibles pero nunca lo vamos a reconocer.
Hace dos semanas, aproveché que estaba solo en casa para limpiarme a fondo el cuarto (y que nadie vea lo que saco…). Empezé a abrir cajones y a mirar los papeles y las cosas que por algún motivo guardé en su momento. Me esforcé en encontar las causas de por qué estaban alli y no en la basura. Total, que apenas encontré excusas para no moverlas y la mayoría fueron al contenedor. Al rato de estar separando lo que valía de lo que no, encontré alguna que otra nota por las que en cierto momento lloré. Me las guardaba por lo que en su momento representaban para mí.
“Me he sorprendido a mí misma al encontrarme sonriendo leyendo una nota por la que hace unos años lloré desconsoladamente.” (Frase literal de Chú).
Es justo en el sentido de esta frase donde me veo totalmente identificado. Me tomé mi tiempo para releerlas (tras bastante tiempo sin hacerlo) y me di cuenta de que me alegré muchísimo al verlas y que en ningún momento perdí la sonrisa.
Luego vinieron los típicos interrogantes que plantea Chú. A los que mentalmente me respondí y de los que saqué en claro bastantes cosas: El tiempo lo cura todo y pone a cada uno en su lugar, de todo se aprende, no intentes cambiar por una persona que no lo haría por tí,…
Ahora ya sé qué hacer con ellas!
Un abrazo!
Hola.
Me he encontrado con que alguien venía a mi blog desde el tuyo.
No he podido resistirme a marujonear por aquí y donde estaría el motivo (yo) de tu visita allí.
Me ha alegrado mucho saber que algún post mío, ha servido para algo y que alguien ha posteado sobre él en su blog!
Es increíble.
Te lo agradezco.
A partir de ahora, date por bienvenido cada vez que acabes, casualmente, en un blog desconocido (el mío) que está linkeado a otro conocido (los tuyos).
Un saludo de Chú.
PD: A diferencia de tí, yo no he sido capaz de tirar esa nota, ni quiero!
Vaya..nunca pensé que ibas a poner un comentario..
Yo también te lo agradezco, tanto por poner el comentario como por escribir ese y todos los posts que escribes.
Conocí tu blog a través de tiracartas (gran personaje y mejor persona) supongo que ya te habrás dado cuenta al ver mi breve lista de “blogs interesantes”
Ayuda bastante saber que los demás pasan por las mismas situaciones que tú y que tarde o temprano han sabido salir a flote (cosa que nunca crees que pasará, pero el tiempo..ya sabes…lo cura todo). Asi que, por favor, nunca dejes de escribir (ni de leer blogs desconocidos).
Un besico!
Ah! y yo no he dicho que las haya tirado…son parte de mi pasado y por lo tanto de mi presente. Alli se han quedado, hasta la siguiente vez que haga limpieza…
Ya te he agregado a mis feeds.
A partir de ahora me declaro lectora habitual.
Muackis