Tras muchos días sin actualizar, hoy me he despertado sabiendo lo que debo de escribir…Y no es nada que haya soñado, aunque la verdad, ojalá una las cosas que voy a poner hubiese sido un sueño…
A lo que iba…
El viernes salimos por la noche con unos amigos y poco más tarde quedamos con más gente en la plaza de los sitios. Alli estuvimos haciendo lo que se hace cuando se sale…beber. Nos presentaron a unas cuantas mujeres, de las cuales estaban todas mas o menos bien…guapillas, simpáticas, de buen ver…
Cuando la policía nos echó, nos dirijimos, como casi siempre, al casco. No recuerdo muy bien el nombre de los bares donde estuvimos, pero para el caso, da igual.
Total, que tras seguir bebiendo y bailando (cada uno consigo mismo), una chica del grupo cogió a un amigo mío. Tras unos bailes juntos y unas cuantas conversaciones agarrados…todos vimos claramente que podía haber tema.
El caso es que la chica le dijo:
“Enseñame lo que sabes hacer y yo te ensañaré lo que yo sé hacer”
Y el chico…hizo lo que todos hubiesemos hecho…dejó de bailar con ella…
Qué grande eres tio! Yo no sé si hubiese hecho lo mismo, pero pocas mujeres encontrarás que te digan eso, o no.
Lo próximo que voy a decir, es lo que me hubiese gustado soñar (nunca he soñado cosas de este tipo)
Estabamos en clase de costes II, en nuestra aula habitual. Como algunos sabéis, tiene una acústica penosa, cuando hablas te vuelves a escuchar (tradicionalmente llamado “Eco”).
A principio de cuatrimestre ibamos mucha gente y se escuchaba mas o menos bien; pero ahora, la gente ha desaparecido y vamos cerca de 20 personas
Tras observar el profesor el cambio de la acústica cuando hay 60 personas y cuando hay 20, nos dice:
” Cuanto más gente haya en este aula mucho mejor, asi mejoramos la acústica y me escucho mucho mejor. A ver si me pongo en contacto con un colegio de sordomudos y que vengan a ocupar sitio; aunque bueno, igual tenemos que cortarles las brazos para que no hablen entre ellos”
Qué cabrón!