Gran cena! + Balance
Y es que de nuevo, tuve cena.
En esta ocasión, con amigos del club, grandes monitores y mejores personas que, por ciertos motivos, también marcaron mi vida. Durante el año es casi imposible juntarnos todos, pero la cena de Navidad nunca falla.
Tuvimos novedad: teníamos que ir disfrazados. Por la mañana habíamos quedado para hacer el sorteo de disfraces y, relativamente, tuve bastante suerte. Me tocó de Padre Félix, asi que dos sacos de basura a modo de túnica, alzacuellos y crucecita.
También hicimos una especie de “amigo invisible”. Cada uno tenía que llevar un regalo y mediante un juego con dado, iban rotando de mano en mano hasta la última tirada. El regalo que tenías en la mano al final del juego era el que te llevabas. Fácil no?
La cena no defraudó, no sé la hora a la que salimos del restaurante, pero la verdad es que nos cundió bastante. El precio…caro, pero mereció la pena.
Luego Casco, Botica concretamente.
Y a las 7….en casa!
Muchas veces he tenido miedo de hacerlo, porque es cuando te das cuenta de lo que realmente has perdido; he de decir que me acordaba más de lo malo que de lo bueno; y no es porque me hayan ocurrido más cosas malas…sino que las buenas no te marcan tanto…
Para este año, no voy a hacer balance, porque ahora estoy feliz, muy feliz, con la vida que tengo y no quiero volver la vista atrás y recordar malos tiempos, malas compañías, malos momentos.
Mañana, un día como otro cualquiera pero con una noche especial.





